Un día desperté con tan sólo dos cosas claras, mi nombre y mi edad. Nada más.
Una mezcla de letras en un orden concreto que me hacen ser quien soy y no otra persona y una fecha, números al fin y al cabo, que se aleja cada vez más de la actual y me recuerda que el reloj no para.
El resto,todo lo demás, es movimiento, preguntas, reflexiones, sueños, evolución y cambio constante.
Y para cualquier idea, pregunta, petición, filosofada o pensamiento:
ohdiosaoh@gmail.com
Ñam…ñam..ñam…
Cuantoooo hambreeeeeeeee de diosasssss hemos pasadooo… encataos de volver a olerteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!…
besossss y versosssssssssssssss!!